La potencia es la decisión que más condiciona si estarás fresco o resignado a un ventilador caro. Se mide en BTU/h, y elegirla bien es cuestión de una cuenta sencilla más un par de ajustes. En esta guía te damos la regla de los BTU por m², una tabla lista para usar y los factores que obligan a subir o bajar la cifra, para que no te quedes corto ni tires el dinero.
La regla base: 100 BTU por m²
Para una vivienda con aislamiento normal y techos de 2,5 m, calcula unos 100 BTU por metro cuadrado. Multiplica la superficie de la habitación por 100 y tendrás la potencia de partida.
Ejemplos: 15 m² → 1.500 BTU teóricos, que en la práctica cubre de sobra un equipo de 8.000 BTU (la potencia comercial mínima). 25 m² → 2.500 BTU teóricos, holgadamente dentro de los 12.000 BTU. La regla de los 100 BTU/m² es conservadora a propósito, para tener margen los días de más calor.
Tabla rápida por superficie
- 10-20 m² (dormitorio, despacho): 8.000-9.000 BTU · 2,0-2,6 kW.
- 20-30 m² (salón mediano): 10.000-12.000 BTU · 2,9-3,5 kW.
- 30-40 m² (salón grande, estudio): 12.000-14.000 BTU · 3,5-4,1 kW.
- Más de 40 m²: 16.000-18.000 BTU o dos equipos repartiendo la carga.
El Midea PortaSplit de 3,5 kW (12.000 BTU) cae justo en el punto dulce de la mayoría de salones españoles de 25-35 m², que es una de las razones por las que se agota tan rápido.
Factores que obligan a subir la potencia
La superficie es solo el punto de partida. Estos factores hacen que necesites más BTU de los que dice la cuenta básica:
- Sol directo de tarde o grandes ventanales: suma un 10-20 %.
- Techos de más de 2,7 m: calcula por volumen, no por superficie.
- Cocina abierta o electrodomésticos que dan calor: suma un 10 %.
- Última planta o buhardilla bajo cubierta: suma hasta un 20 %.
- Muchas personas en la sala de forma habitual: unos 600 BTU por persona extra.
Por qué pasarse también es un error
Sobredimensionar parece la opción segura, pero no lo es. Un equipo demasiado potente alcanza la temperatura muy rápido y se apaga, luego vuelve a arrancar: ese ciclo corto enfría a trompicones, deshumidifica peor (la sala queda fría pero húmeda) y desgasta más el compresor.
Lo ideal es un equipo que trabaje de forma sostenida un buen rato para secar el ambiente y mantener una temperatura estable. Por eso conviene acertar, no exagerar.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos BTU son 1 kW de frío?+
1 kW equivale aproximadamente a 3.412 BTU/h. Así, un equipo de 3,5 kW ronda los 12.000 BTU y uno de 2,0 kW unos 8.000 BTU. Los fabricantes usan ambas unidades, por eso conviene saber convertir.
¿Y si mi habitación tiene mucho sol?+
Suma entre un 10 % y un 20 % a la potencia calculada. Una sala orientada al oeste con ventanal recibe mucha carga térmica por la tarde, justo cuando más aprieta el calor, así que conviene el margen.
¿Puedo enfriar toda la casa con un solo portátil?+
Un portátil está pensado para una estancia. El aire frío no rodea bien las esquinas ni pasa con eficacia por los pasillos, así que para varias habitaciones lo razonable es uno por zona o mover el equipo según dónde estés.
¿Qué pasa si compro un equipo con demasiados BTU?+
Enfría muy rápido y se apaga enseguida, repitiendo ciclos cortos que deshumidifican mal y dejan la sala fría pero húmeda. Además desgasta el compresor. Acertar con la potencia es mejor que sobredimensionar.
Lee también
- Cómo elegir un aire acondicionado portátilLa guía práctica para acertar con la potencia, el ruido y el consumo
- Consumo y clase energética del aire portátilCuánto gasta de verdad y cómo leer la etiqueta para pagar menos
- Enfriar un piso mal aisladoTrucos para que el aire rinda cuando las paredes y ventanas juegan en contra
¿Ya sabes lo que buscas? Encuéntralo en stock
Seguimos la disponibilidad del Midea PortaSplit en tiempo real en las tiendas que lo venden de verdad en España. Consulta el radar de stock o activa una alerta y te avisamos por email en cuanto reaparezca.
Activar alertas · Desde 4,90 €